Cada ciclo cuenta.

Todo negocio vive de ciclos que se abren y se cierran. Ciclo existe para que ninguno se pierda en el camino.

Hoy funcionando en lavanderías. Desde $50 al mes.

contarverbo

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Importar, tener valor.

Un ciclo que se cierra bien —el trabajo entregado, el cliente contento, el dinero cobrado— sostiene el negocio. Uno que se rompe a la mitad cuesta el doble de arreglar.

2

Llevar la cuenta de algo.

Lo que no se mide no se puede mejorar. Cuántos ciclos abriste hoy, cuántos cerraste, cuánto dejaron: sin eso, administrar es adivinar.

Cada ciclo cuenta en los dos sentidos. Un ciclo que nadie cuenta, termina no contando.

Todo negocio gira igual

Cambia lo que entra por la puerta, pero el giro es siempre el mismo. Ciclo está construido sobre esas tres etapas, no sobre un rubro.

Entra

Algo llega y se compromete

Recibes el trabajo, queda registrado a nombre de alguien y con un precio. Desde ese momento existe, y no depende de que alguien se acuerde.

Se trabaja

El equipo lo hace

Mientras avanza, se sabe en qué va y quién lo tiene. Lo que se consume para hacerlo se descuenta solo de tu inventario.

Se entrega

El ciclo se cierra

El cliente recibe aviso, retira y paga. El ciclo queda cerrado y contado: suma a tu día, a tu mes y a lo que sabes de ese cliente.

Lo que le pasa a tu negocio cuando un ciclo no cierra

No se pierde de golpe: se pierde de a poco, siempre en los mismos lugares. Esto es lo que Ciclo evita.

Lo que quedó ahí

Trabajo terminado hace días que nadie recogió, y que nadie está siguiendo.

El cobro a medias

Un abono que quedó anotado en un papel y que al final nadie termina de cobrar.

El cliente sin aviso

Ya estaba listo, pero no se enteró. Y llama para preguntar, o no vuelve.

La caja que no cuadra

Al cerrar el día falta o sobra, y no hay forma de saber dónde se fue.

El insumo agotado

Te quedaste sin producto a media semana porque nadie llevaba el conteo.

El mes en neblina

Sabes que entró dinero, pero no si el mes cerró arriba o abajo.

Primer rubro en marcha

Hoy, Ciclo gira en lavanderías

Empezamos por el rubro que mejor conocemos. No importa si cobras por libra, por carga o por pieza, ni si cotizas antes o cobras al entregar: Ciclo se adapta a cómo ya trabajas. Lo que te da es siempre lo mismo — saber qué hay en tu local, qué falta cobrar y qué necesita tu atención ahora.

Pantalla de inicio de Ciclo: el anillo con los trabajos que hay en el local, lo recibido y cobrado del día, y la actividad reciente.

El mismo anillo de arriba, con los números reales del día.

Pantalla de finanzas: ingresos, egresos, balance del mes y tendencia diaria.

Y todos esos ciclos, contados: si el mes cerró arriba o abajo.

Lo que hace, en concreto

Ninguna de estas se cobra aparte ni se desbloquea con otro plan.

Inventario que se descuenta solo

Cada orden baja el detergente. Te avisa antes de que falte.

Entrada por PIN

Cada quien con el suyo. Sabes quién recibió y quién cobró.

Paquetes prepagados

Libras por adelantado para hoteles. Se descuentan solas.

Ficha del cliente

Preferencias, historial y saldo a favor, siempre a mano.

WhatsApp en un clic

El chat abre con el mensaje ya escrito. El correo sale solo.

Caja por turno

Cada quien cuenta la suya. El sistema compara y registra.

Tu marca en el ticket

Tu logo y tus datos en cada ticket y cada correo.

Las cuentas del mes

Ingresos, egresos y balance. Exportable a Excel.

Precio claro, sin letra chica

Todo lo de arriba entra en el mismo precio.

Implementación Configuramos tu catálogo y tus precios, y capacitamos a tu equipo. $100 una vez
El sistema Todo lo de arriba, para una sucursal y los usuarios que necesites. $50 al mes
Sucursal adicional El único costo aparte — solo si abres otra sucursal, con su propia caja e inventario. $10 al mes

Un negocio que factura $2,000 al mes paga menos del 3% por dejar de adivinar.
Sin contrato de permanencia — si no te sirve, lo dejás cuando quieras.

Cada ciclo cuenta.

Sin compromiso. Lo vemos funcionando con tus precios y decides.

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